viernes, 18 de mayo de 2012

ANTE UNA CRISIS SOLO VALE...


Siempre se ha dicho que ante una crisis tienes dos opciones. La primera sería hundirse con ella sin buscar salida. La segunda seria el reflejo de lo que la Asamblea de Mujeres Periodistas, como órgano interno de la Asociación de la Prensa sevillana (APS), ha hecho; buscar soluciones y reinventarse.

La asamblea de mujeres periodistas de Sevilla y provincia, gracias a un acuerdo llevado a cabo con el Instituto Andaluz de la Mujer, ha puesto en marcha unos talleres en los que concienciará a los asistentes sobre la importancia que tiene el tratamiento informativo en materia de igualdad. El hecho de la presencia de iniciativas como esta denota el afán de superación y reinvención del que dispone la mujer, aun en situaciones difíciles y críticas como por la que están pasando dentro de la empresa informativa. De este tipo de proyectos depende la concienciación y sensibilización de la ciudadanía ante los problemas que han sido nombrados en las entradas anteriores, y ante los cuales, solo un espíritu de superación será capaz de rebasarlos.

Por tanto, podemos quedarnos estáticos ante situaciones problemáticas esperando que alguien haga algo por nosotros/as. Pero también podemos “coger la sartén por el mango” y buscar salidas ante situaciones difíciles por más laberínticas que sean. Tal y como lo ha hecho la asamblea de mujeres periodistas de Sevilla. ¡Un hurra por ellas!

HABLEMOS DEL TECHO DE CRISTAL...


En toda vida se encuentran obstáculos…por desgracia, hay vidas y vidas. La vida de la mujer en la empresa, y no solo informativa, es bastante más laboriosa y complicada que la del hombre. Según estudios realizados en la facultad de Sevilla, se hace evidente la existencia de una dificultad agregada en el acceso de la mujer a los altos puestos de las empresas periodísticas. Ya tenemos la definición de “techo de cristal”, ahora solo hace falta saber las consecuencias de ello.
Es sabida la importancia que tienen las empresas periodísticas en la formación de la opinión pública y  en la “construcción” de la imagen que la gente tiene de la “realidad”. El problema está en que la labor de creación de esa realidad y la formación de la opinión pública, son ámbitos mayoritariamente ocupados por hombres, a los que la mujer no es capaz de acceder debido a la continua presencia de una barrera invisible o techo de cristal; los datos muestran que en los puestos de trabajo “más altos” dentro de la empresa informativa, la mujer ocupa una función meramente testimonial, es decir, hay aproximadamente seis hombres por cada mujer en los puestos de responsabilidad.
Si se reflexiona sobre esto posiblemente el panorama mediático y profesional cambiaria con respecto a los estereotipos que tiene la población, además se propiciaría un fomento del sentimiento de igualdad entre hombres y mujeres, algo que aunque si es sonado no es llevado a la práctica por los grandes grupos empresariales y más acentuado aún en la empresa informativa. Por eso, aunque en toda vida se encuentran obstáculos, hay vidas y vidas.